¿Qué es la psicología de las nuevas tecnologías?

Por Jorian Enciso para Areandina, Diciembre 4, 2018

La definición de psicología ha pasado por muchos cambios a través de los años. Los expertos finalmente pudieron adaptar este concepto al “estudio científico del comportamiento de los individuos y sus procesos mentales”; así lo comparte la Asociación Americana de Psicología: APA. La psicología ejecuta su estudio en varios campos; podemos encontrar la psicología educativa, clínica y de la salud, la neuropsicología, la social, la organizacional y muchas más según la especialización del profesional.
 
 
Lo que sí debemos tener muy claro, es que estos conceptos y diferentes escenarios de acción han variado según las nuevas necesidades sociales que afectan la conducta humana, por ello, no es descabellado entender la necesidad de darle explicación a los fenómenos psíquicos que la tecnología ha impuesto a las sociedades actuales.
 
La psicología de las nuevas tecnologías estudia la dependencia y el consumo abusivo del ser humano con la internet, los dispositivos móviles, redes sociales y toda plataforma digital a las que estamos expuestos hoy día. La tecnología está impactando significativamente nuestra forma de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás y allí es donde la psicología aprovecha crear nuevos estudios y análisis. Como dato, una de cada cuatro personas, sufre trastornos relacionados con las nuevas adicciones, según la OMS (Organización Mundial de la Salud).
 
Psicología de las nuevas tecnologías
 
Siempre en línea: principal preocupación
 
No hay discusión: ¡somos una comunidad interconectada! La internet nos ha facilitado la vida, pero también nos ha alejado de la realidad. De allí han surgido los principales trastornos actuales: adicción a internet, dependencia a videojuegos, influencia de contenido televisivo y depresión o baja autoestima ocasionada por las redes sociales. La psicología considera estos cambios alteraciones profundas a la integridad mental de las personas, específicamente de los jóvenes y a que, a su vez, influyen directamente en la manera en que nos estamos comunicando e interactuando entre nosotros.
 
Haber asumido un estilo de vida de conectividad parcial y total, ha hecho que las personas se escuden en las pantallas de sus dispositivos afectando considerablemente la comunicación interpersonal. Nos pasa a diario, muchos de nuestros conocidos son más “sociables” o expresivos por WhatsApp que en persona. Nos hemos vuelto más introvertidos en el cara a cara ya que todo lo transmitimos a través de un chat o una publicación en redes sociales; especialmente con temas que serían difíciles de abordar en un escenario no virtual.
 
El otro lado del monitor
 
Claramente todo tiene sus pros y sus contras; las nuevas tecnologías no se escapan a este principio. A nivel de la Psicología, los avances tecnológicos han permitido crear test psicométricos (pruebas experimentales que ayudan a la medición de las características de la personalidad de una persona) y terapias digitales ayudando positivamente a casos de rehabilitación, estimulación cognitiva y a combatir otras enfermedades como el insomnio. 
 
A medida que recibimos nuevas tendencias tecnológicas, especialmente en la medicina, se abre la posibilidad de colaborar entre varias áreas del conocimiento. Sin duda, la Psicología puede apoyarse en otras disciplinas para complementar sus estudios y viceversa.
 
Psicología de las nuevas tecnologías
 
Los robots dominarán el mundo
 
La inteligencia artificial es un tema que emociona a muchos y asusta a otros. Helena Matute, autora del libro “Psicología de las nuevas tecnologías: de la adicción a internet a la convivencia con robots”, aborda el tema de la robótica explicando que las máquinas están aprendiendo más rápido que los animales y que a medida en que son cada vez más intuitivos e inteligentes mostrándose simpáticos y agradables, los seres humanos nos volvemos más sumisos ante ellos. Explica a su vez que, más allá de un problema de seguridad, el verdadero problema radica en el control.
 
Aunque ya es cliché, la tecnología debe usarse con fundamento. Y solo nosotros mismos controlamos en qué niveles dejamos que nos afecte. Lo importante es no pasar a ser víctimas e identificar los límites. Y en caso de sentirnos vulnerables o dependientes, acudir a un profesional que pueda guiarnos. Y a ti, ¿cómo te va con la tecnología? 
 
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Publicado en: El Blog de Areandina

Tagged: Tecnología, Psicología, Universidad, Estudiantes, Redes Sociales

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