Reduce tus niveles de procrastinación

May 8, 2020

Reduce tus niveles de procrastinación

Por Felipe Cortés para Areandina

¿Por qué dejar para mañana lo que puedes hacer hoy? Ese es el pensamiento que debería guiar nuestro quehacer diario. Lamentablemente no es así, somos expertos en dejar todo para última hora y en encontrar mejores cosas que hacer, antes de dedicarnos a lo que realmente importa.

Si estás en la universidad la procrastinación te podría llevar a vivir estresado y ansioso. Lo peor de todo es que no podrías aprovechar todas tus capacidades y clases al máximo. Por eso vamos a darte algunos consejos que te serán de gran ayuda para reducir tus niveles procrastinadores.

Entiende cómo funciona

Básicamente funciona en 3 etapas.

3 etapas

Vía Giphy

1.El sentir la incomodidad o fastidio frente a una responsabilidad.

2.La búsqueda de una actividad como medio de procrastinación (revisar tus redes sociales, ir a la nevera por algo de comer o simplemente ver cómo pasa una mosca frente a ti). Aquí también aparecen todas las excusas sobre por qué es mejor no cumplir con tus responsabilidades.

3.La realización a última hora de tus tareas pospuestas. Solo que con un ingrediente negativo: el afán.

Tal vez no tenías claras estas etapas, pero ahora que las conoces puedes tomar acción cuando detectes que estás en una de ellas.

¡No te confundas!

Una cosa es tu tiempo de ocio; esos momentos que destinas para salir con tus amigos, practicar un deporte o leer un libro, y otra muy distinta, es la procrastinación, la cual llega específicamente cuando te encuentras en el tiempo para cumplir con tus obligaciones, pero las pospones.

De lo más difícil a lo más fácil

Difícil a fácil

Vía Giphy

Comienza con ese trabajo que exige más dificultad o tiempo. Al realizarlo, te sentirás más motivado para seguir con tus demás labores. Además, al comenzar con tus tareas tu mente estará fresca y lista para darlo todo.

Establece tus propios horarios y fechas

Establece tus horarios

Vía Giphy

Tu profesor te dio una fecha para la entrega final de un trabajo, pero está en tus manos hacerlo aún más fácil. Divide todas tus responsabilidades académicas en pequeñas tareas a las que les pondrás un horario de realización y finalización.

Por ejemplo: de 5 a 6 de la tarde investigas sobre el tema de tu trabajo. De 6 a 7 redactas el trabajo y de 7 a 8 lo estudias.

Los grandes trabajos se convierten en pequeñas tareas que alejan la procrastinación.

Recompensas

Recompensa

Vía Giphy

Luego de terminar alguna tarea, puedes darte una recompensa que servirá como incentivo para adquirir un hábito de trabajo que finalmente elimine el aplazar las cosas.

Los incentivos pueden ser un chocolate, 20 minutos de tu serie favorita o una pequeña siesta. ¡Eso sí, con cronometro en mano!

Un lugar de trabajo idóneo