Cuestionarios… ¿qué hacemos con ellos?

Por Areandina, Mayo 15, 2018

¿Alguna vez te has sentido desanimado porque te aconsejaron estudiar con cuestionarios?, ¿sientes que esto es como de los años 1800 y deseas estudiar con alguna técnica más fresca?, si ambas respuestas son afirmativas, entonces debemos pensar qué realmente es un cuestionario y evaluar su forma, la organización en la cual se disponen de las preguntas y sus respuestas, dado que no existe una sola forma de aplicarlas y esto lo podemos tomar a nuestro favor para darle un giro interesante y estudiar con gusto, sigue leyendo.

En este post vamos a analizar este concepto, vamos a separar las partes que lo componen y a tomar lo mejor de cada una para buscar un método eficiente de estudio. ¡Comencemos!

Los cuestionarios son un conjunto de preguntas y respuestas. Por lo que tomaremos estos dos elementos y los aplicaremos a las tarjetas de estudio, separando así un elemento que genera dificultad: la agrupación y la cantidad de información que vemos en una hoja de cuestionario.

Sucede que al estudiar se retiene una parte de la información (más no toda), por lo que, si colocamos una serie de preguntas y respuestas seguidas una de otra, será complicado para nuestro cerebro generar una recordación específica de todas y cada una de ellas, esto dado por dos factores:

  • La recordación del orden con el que estudiamos (estructura definida en el cuestionario).
  • La cantidad de datos, respuestas y análisis continuos.

 

Paso 1. Sistema de cartas

Para evitar este par de conflictos y captar la información con mayor fluidez, revisemos cómo armar el sistema de cartas de estudio, paso a paso:

  1. Cada carta debe tener dos lados, por el lado A tendrá una pregunta específica y por el lado B una respuesta única.
  2. Personaliza tus cartas, es útil que añadas imágenes a cualquiera de los lados, porque estás también trabajando la memoria a través de la visualización de ilustraciones, fotos o dibujos.
  3. No intentes responder una pregunta muy amplia en una sola carta, mejor divídela en pequeñas preguntas y respuestas, de esa manera lo recordarás más fácilmente.
  4. Cuando estudies con las cartas, haz varias rondas de estudio (diario, tres veces por semana, fines de semana, etc.) y aquellas cartas que no respondas correctamente, repítelas con más frecuencia, así también descubres qué cosas no puedes recordar o asociar con facilidad y trabajas en ello con un mayor énfasis.
  5. No pidas prestadas las cartas de otras personas, muchas veces las referencias que usamos para asociar una respuesta a una pregunta son distintas para cada quien.

 

Cuestionarios

 

Paso 2. Flujo de procesos con las cartas

Por otro lado, hay respuestas en los exámenes que nos exigen generar un mapa de pensamiento o de un proceso para poderlo explicar. Si bien con las cartas de estudio podemos responder a cada uno de los conceptos individualmente, a veces necesitamos desarrollar el flujo y la composición de un proceso, así, echemos un vistazo a los mapas de procesos que podemos crear a partir de las cartas:

  1. Es necesario dibujar y establecer primero cuáles son los pasos o las fases del proceso que queremos explicar.
  2. Luego, de las cartas que ya tenemos, las seleccionamos y las ponemos en orden dentro del flujo que hemos dibujado.
  3. Ordenamos secuencialmente el proceso como un flujo de pasos, es decir, qué pasa primero, qué sucede después, a qué fases lleva cada uno de los puntos y en qué termina.
  4. Ahora, estudia y realiza rondas sobre el proceso
  5. Luego, selecciona al azar alguna de las tarjetas, debes poder explicar su paso previo y el paso siguiente sin necesidad de ver las otras.
  6. Estudia también el proceso en reversa.
  7. Una vez hayas estudiado lo suficiente, repite este ejercicio con varios procesos.
  8. Al finalizar, agrupa nuevamente todas las cartas, y ahora, cuando selecciones cualquiera debes ser capaz de responder a qué proceso pertenece. Consejo: para que se te haga más fácil, asigna un color a cada proceso, asociar colores es la misma técnica que asociar imágenes con preguntas o respuestas y tiene buenos resultados.

 

Paso 3. Síntesis y explicaciones de los flujos de procesos

Ahora, ya tenemos descifrados un par de mecánicas para revisar preguntas y respuestas frente a la preparación para una evaluación, aun así, pareciera que entender los cuestionarios, como métodos simples de estudio y preparación, sigue sin ser tan fácil. Si los revisamos un poco más a fondo, vemos que hay algunos donde la concatenación de preguntas se va haciendo más profunda a medida que se responde cada pregunta, llevando así a un análisis más detallado del tema mientras se avanza. Esta cualidad se puede alcanzar con una disertación sobre el tema, pensémoslo de la siguiente forma:

Necesitamos alcanzar o desarrollar un análisis del tema que hemos separado y estudiado concepto por concepto, necesitamos desarrollar una mayor profundidad sobre los mapas de procesos que hemos entendido y que ya podemos explicar, el siguiente paso entonces es generar un discurso sobre el tema. Para ello te proponemos estos pasos:

  1. Ten en cuenta los conceptos que consideres debes incluir en la disertación y ponlos a un lado.
  2. Selecciona la carta inicial del mapa de uno de los procesos que ya estudiaste.
  3. Selecciona la carta inicial de otro de los procesos y que tenga asociación con la primera.
  4. Haciendo uso de los procesos que ya conoces, desarrolla la explicación de cómo uno se conecta con el otro (en voz alta).
  5. Cuando finalices la explicación, hazte una pregunta nueva que te surja después de lo que has desarrollado.
  6. Repite este método con varios flujos de procesos y diferentes preguntas finales.

 

Cuestionarios

 

Paso 4. Elaboración de ejemplos

Cuando generamos nuevas interrogantes sobre los procesos que hemos comprendido, damos pasos más avanzados hacia la profundización del contenido, intentamos ahondar más y generamos hipótesis que refuerzan la teoría. Como último punto, te sugerimos que una vez hayas realizado estos tres “métodos”, pienses en ejemplos que expliquen cada uno de los desarrollos que has hecho. Si los ejemplos se adaptan con algunas variaciones, intenta explicar por qué suceden, quizá hayas omitido algo y esto puede darte luces sobre qué falta y así tener más firmes tus conocimientos.

 

¿Te resultan útiles estos métodos de estudio? ¿Te gustaría contarnos alguno más o que te ayudáramos a entender alguna técnica en específico? No dudes en dejarnos algún comentario debajo de este post o en nuestras redes sociales con el hashtag #BlogAreandina

Publicado en: El Blog de Areandina

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