Cinco formas para usar inteligentemente la tarjeta de crédito

Por Areandina, Marzo 5, 2018

Si cuando has ido al banco, el asesor ya te ha preguntado si te interesaría tener una tarjeta de crédito con esa entidad, es porque ya estás en su lista como un posible cliente y que los créditos esperan por ti; pero debes saber que toda oportunidad representa responsabilidades, y que el dinero plástico viene con varios términos que pueden sonar sencillos, pero pueden representar complicaciones más adelante.

Como sabemos que a veces necesitamos que nos digan las cosas como son, queremos darte cinco formas para evitar que tu tarjeta de crédito te consuma hasta la vida.

 

  1. Aprende a dividir las cuotas. Cada vez que se realiza una transacción (compras o pagas algo con la tarjeta de crédito), existe la opción de dividirlo a más de una cuota y así el pago total será dividido en partes y en meses. Lo que sucede, es que por cada mes adicional en el que haya un pago, el banco generará intereses sobre esas deudas pendientes; es decir, cuando divides a más de una cuota terminarás pagando más de lo que costó el artículo, pero tendrás la facilidad de pagarlo a meses y no en una sola transacción.

El consejo: aprende a pagar todo en una sola cuota, así no te endeudarás más de lo que realmente puedes y no generarás intereses.

 

  1. No porque no lo veas, no significa que no sea dinero. Un terrible hábito cuando tenemos nuestra primera tarjeta de crédito, es no recordar que cada vez que la “pasamos” se está generando una deuda, se nos olvida que ese plástico representa dinero ajeno, es decir, que no es nuestro. No sigas ese impulso de “tengo que estrenar la tarjeta ya”, más bien úsala para cosas que realmente necesites y de forma consciente.

El consejo: contrólate con las compras y siempre que la vayas a usar, recuerda que te estás endeudando.

 

  1. Reúne el pago antes de que llegue la factura. Suena fácil, pero esto es de mucha disciplina, es un consejo para que alcances un nivel avanzado y seas un pro manejando cualquier crédito. Siempre que recibas un pago, anticipa cualquier deuda que vayas a generar ese mes y guarda un monto de dinero alto cada mes. Por ejemplo: llegó el 31 de marzo y recibes tu pago del trabajo que es de un millón, guarda al menos 300.000 pesos exclusivamente para pago de tarjeta de crédito del mes de abril. 

Puede que no te gastes todo ese dinero y tu deuda de abril solo sea de 150.000 pesos, por lo que puedes aprovechar esos otros 150 reservados y ahorrarlos.

El consejo: para evitar caer en el juego de los intereses normales y de las moras por pago, sé precavido y ten el dinero antes de tiempo.

 

  1. No tengas más de una y no la saques a pasear. Debido a que existen cobros de seguros obligatorios y cuotas de manejo que pueden ser mensuales o trimestrales, te recomendamos que tengas solo una tarjeta de crédito y así reduces los gastos que te van generando, además de que tienes más claras las fechas de corte, de pago y puedes organizarte más fácilmente. Por otro lado, si eres de los que ante una oferta o una rebaja no puedes contenerte tan fácilmente, es mejor que no lleves contigo las tarjetas de crédito todos los días, así evitarás caer en la tentación y si llegases a extraviar o perder la cartera, no te toca pasar por los engorrosos trámites de bloquear el plástico y solicitar uno nuevo (con los gastos que esto también genera).

El consejo: ten tu tarjeta en un lugar seguro y solo llévala contigo cuando sea estrictamente necesario, además, si no lo amerita, solo ten una.

 

  1. Aprende a aprovechar sus beneficios. Muchas tarjetas de crédito tienen beneficios de puntos, seguros de viaje, seguros en caso de problemas de plomería, electricidad o agua, cuentan con descuentos en ciertos establecimientos y muchas adiciones más; incluso, cuando se trata de tarjetas que tienen una alianza entre una marca y el banco, se presentan beneficios extra, es decir, grandes porcentajes de descuento en las tiendas de esa marca, regalos o cortesías, acumulación de millas de viaje en caso de aerolíneas, etc.

El consejo: conoce bien el producto que ahora tienes y sácale provecho cuando puedas, quizá puedas ahorrar si vas un martes a hacer mercado y no el domingo por un convenio que genere descuentos jugosos para tu beneficio.

 

Si algo podemos saber al momento de contar con una tarjeta de crédito, es que es algo de cuidado y que no se debe tomar a la ligera. Es bueno que, antes de sacarla, revises bien los costos y la tasa del interés que te cobrarán. Hay algunas tarjetas que son pensadas para el público estudiantil, pero siempre es mejor que revises si realmente los beneficios valen la pena frente a las otras y no te vayas con la primera opción. Esta es una de las opciones financieras adultas que te acompañarán por el resto de tu vida y se llama vida crediticia, la cual es como una hoja de vida de tu experiencia financiera, donde se cuenta qué tan bueno eres con los pagos, qué tan altas han sido tus deudas, cómo financias o divides los pagos, etc., pero ese tema lo discutiremos en otra entrada de nuestro Blog Areandina.

Publicado en: El Blog de Areandina

Tagged: Tarjeta de crédito, Finanzas, Areandina, TDC, Banco, Deuda, Dinero

Quizá también te interese